Etiquetas: porque vos lo pediste
sábado, marzo 31, 2007
Se hizo carne en mí
Y lo dejé todo por esta soledad.
Y leo revistas
En la tempestad
Hice el sacrificio
Abracé la cruz al amanecer.
Rezo, rezo, rezo, rezo.
Morí sin morir
Y me abracé al dolor
Y lo dejé todo por esta soledad
Ya se hizo de noche
Y ahora estoy aquí
Mi cuerpo se cae
Sólo veo la cruz al amanecer.
Rezo, rezo, rezo, rezo por vos.
Y curé mis heridas
Y me encendí de amor
Y quemé las cortinas
Y me encendí de amor,
de amor sagrado.
Y entonces rezo.
Rezo por vos...
Rezo por vos-Charly García
sábado, marzo 10, 2007
viernes, marzo 02, 2007
Ella le prometió una canción de amor…
Un día como tantos otros…Ella abrió su ventanal, aquel que daba a esos enormes campos llenos de atardeceres, y notó entre las hojas de la hiedra la silueta de una paloma. Ambas se miraban atónitas, como si las dos fuesen una el espejo de la otra, tan blanco era el plumaje de aquella paloma que a la doncella casi le pasa inadvertido el mensaje que le traía escrito en un papel del mismo tono.
Se trataba de un breve mensaje…
Soy yo y deseo hablarle…
Probablemente el autor del mensaje sintió compasión de los desvelos y los suspiros que la joven esbozaba por el juglar de ese reino.
Tal vez ella había llegado a su corazón casi sin saberlo y el quería hacer lo mismo…
O quizá solamente se trataba de otro gesto de amor y valor, actitudes que lo caracterizaban como a todo noble guerrero.
El era el guardián de esas tierras, cada tanto emprendía un viaje que lo llevaba a tierras lejanas que necesitaban de su valor y su sabiduría.
Pasaba sus días en aquel castillo junto a ese enorme bosque lleno de parajes donde sentarse y reposar pensando en el amor…
El le pidió permiso para visitarla, Ella accedió sin dudarlo…
Desde antes, desde otros tiempos se conocían y pudieron reconocerse…
Ambos son como esas almas que siglo tras siglo vuelven a encontrarse… siempre se aman y están en contacto de una u otra forma…
Ambos… lo sabían…
Por eso era tan bueno verlos juntos emprender largas caminatas, entretejiendo historias que por momentos los hacía divertirse y soltar una carcajada.
El le alegraba los días… esos días que a veces se le tornaban pesados por amor al amor…
Ella le brindaba espacio para la fantasía…
Juntos brillaban… eran luz.
El llegaba en su caballo y con aire de sabio caballero la pasaba a buscar todos los días. Solían dar un paseo… lo hacían relajados, despojados. El sabía conducirla hasta allí, hasta esos parajes donde Ella podía ser sol o tormenta, pero siempre Ella. Con su sapiencia la aconsejaba y con su paciencia la consolaba. Gratuitamente, quizá por amor al amor también.
El sabía de ese profundo amor que Ella sentía por el músico que le daba sonido a su alma. Que partía y regresaba, una y otra vez a su vida, en forma de cruzada, para volver a conquistarla…
Ella sabía que en algún lugar recóndito, a ese guerrero una dama lo esperaba…
Pero igual y por todo, ellos se acompañaban.
Ella sabía perfectamente que de no existir aquel juglar, a los pies del joven guerrero podía caer tendida… a veces El le hacía sentir lo mismo…
Pero Ella no esperaba más de lo que tenía por el día, en todos los sentidos, porque sabía de largas despedidas, de idas sin venidas, de adioses y amores inconstantes…
Cada vez que su guerrero la despedía no sabía si al día siguiente lo vería…
Temía su partida, pero jamás se lo decía…
¿Para qué agotarlo con el fantasma de la ausencia? Si podía disfrutar de su presencia…
Ella le prometió una canción de amor… porque solía cantar… le gustaba hacerlo… aunque ya su juglar no la acompañase con sus acordes…
Se acercaba el momento en que el juglar partiría en una larga cruzada, misión que tal vez jamás lo devolvería a su lado… entonces apareció otro caballero, que nada sabía de cuidados, solo hablaba de negociaciones y tratados…
Ella quiso asegurarse el olvido…
Y se equivocó… como el noble guerrero le había advertido… y El estuvo una vez más para salvarla del martirio…
La rescató con su caballo mostrándole otro paisaje, rompió el delirio…
Llevándola a aquel bosque la tomo de las manos y le dijo:
Podes ser sol y luna…
Ese día se miraron largas horas en silencio y tras un relámpago que anunciaba la tormenta, se encontraron en un suave y tímido beso…
(Continuará... o no...)
Etiquetas: Un cuento... una promesa...
No le enviaré cenizas de rosas,
Ni pienso evitar un roce secreto
Ni pienso evitar un roce secreto
De aquel amor…Nada nos libra…
Etiquetas: vos...mi juglar
Algún tiempo atrás pensé en escribirle
Que nunca sortee las trampas del amor…
De aquel amor…
Nada nos libra…
Etiquetas: vos...mi juglar


