lunes, agosto 28, 2006

Donde manda Marinero...

Con el corazón nuevo vuelve el capitán al barco
con los pecados nuevos que las redes perdonaron
quién sabe cuanto túnel del tiempo tiene que pasar
solo pensar le da mucho miedo al barrendero del mar
Con el crudo de las bodegas volveré a buscar
todo el tiempo vivido que hemos perdido sin protestar
voy a inventar al miedo, al olvido y a lo ajeno
voy a pasar a retiro de un tiro al culpable de mi soledad
No sé que quiero, pero se lo que no quiero
sé lo que no quiero y no lo puedo evitar
puedo seguir escapando y aun lo estoy pensando
lo estoy pensando pero estoy cansado de pensar
El marinero de rió no tiene calor ni frió
la ciudad no tiene puerto y se siente muy vacio (ay que pena!)
últimamente ha perdido su capacidad de sorpresa
en un vaso de cerveza caliente fue que se la olvido
Quiero elegir del mapa un lugar sin nombre a donde ir
será el lugar donde viva lo que quede por vivir (eso es mucho tiempo)
por eso de cada viaje me traigo el equipaje perdido
por eso es que he decidido nunca olvidar, nunca olvidar
por eso es que he decidido nunca olvidar, nunca olvidar.
No sé que quiero, pero se lo que no quiero
sé lo que no quiero y no lo puedo evitar
puedo seguir escapando y aun lo estoy pensando
lo estoy pensando pero estoy cansado de pensar
no sé lo que tengo, pero se lo que no tengo
sé lo que no tengo porque no lo puedo comprar
puedo seguir cantando pero sigo esperando...
sigo esperando pero estoy cansado de esperar.
Andrés Calamaro

La vida…
La vida al mismo tiempo es don, regalo y misterio. Luego de otorgado se debe aprender otro gran misterio el dominio y la ejecución para el propio bien y el de los otros, así se logra la bendita multiplicación, de lo contrario se lo va perdiendo. Solo en el tránsito uno averigua dé que se trata este regalo y se vuelve cuidadoso y agradecido por el beneficio. Supongo que ese es el instante en donde tanto camino recorrido de repente cobra sentido y nos damos cuenta que estamos en el lugar indicado en el momento exacto.

miércoles, agosto 23, 2006



Al Comandante de historias hechas melodía, de acordes que resuenan en lo más profundo del alma de aquellos que buscan lugares sin nombre adonde ir para encontrarse y ser encontrados, reflejar y ser reflejados en los miles de espejos que se nos parecen y aparecen en el formato más preciado… el amor

¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!
¡¡¡Andrés, Querido!!!

lunes, agosto 21, 2006

Tal dolor…Tal amor


Fue tan simple hacer un llamado y tan largo el camino que la condujo hacia el mismo. Y como dice el tango

“veinte años no es nada que febril la mirada,
errante en la sombra te busca y te nombra,
volver…”

Si solo se trataba de eso, paradójicamente del simple y complejo acto de volver. Pero no volver sobre los propios pasos y las huellas trazadas, sino retornar en busca de lo que es esencia y esencial en uno y en los otros.
Sin quererlo se propuso recuperar lo perdido, darse la oportunidad de que le devolviesen su historia, encontrar en la mirada de los otros, sus amados, un pasado lleno de ternuras y cuidados.
Siempre creyó saber quién era y porque existía, pero un día sin esperarlo ni buscarlo se encontró con que la vida le había jugado una suerte de broma con formato de acertijo. Una ruta que de repente se cruzaba y entrelazaba con otras varias de difícil acceso.
Sólo atinó a guardar silencio y casi sin saberlo y mucho menos pretenderlo quedó paralizada ante tamaño hallazgo. Era demasiado para ella…
Era su kairós le dijo una amiga monja, como palabra de consuelo. Un vestigio de esperanza.
Ella lo aceptó… Ella… ¿lo aceptó?
Más bien creyó como casi todos los que la rodeaban y amaban, que había aceptado en forma natural o con cierta naturalidad la verdad de esa historia. Eso sí… ella no quiso saber más al respecto, no le interesaba…
Sin embargo del otro lado, del lado de las ausencias y los recuerdos, había una despedida y alguien o muchos esperando por ella. Alguien en particular la esperó a diario para entregarle su verdad.
Le tomó muchos años el viaje del aprendizaje, casi como un peregrinar errante muchas veces con algunos desiertos, algo similar a lo que Dios hizo al preparar el corazón de su pueblo para el encuentro y la llegada a una tierra prometida.
Porque sin los dolores, las despedidas y soledades; ninguna de las caricias, bienvenidas y reencuentros podrían cobrar sentido.
Y como parte de su misterio, en una navidad había decidido tomar sus cosas y emprender su ida, sin calcularlo, sin querer o queriéndolo desde su interior más insolente, desde el llamado inconsciente, en otra navidad estaba regresando.
Ese no fue cualquier regreso, fue el de ella a sí misma…
Entonces pensó ¿cómo no creer en Dios? ¿Cómo no creerle a Dios? Si cuando regresó organizaron una fiesta, ella dijo mirando al infinito:
Gracias porque estaba pérdida, muerta y volví a la vida (a esa su vida, su historia)
Y dio nuevamente gracias por ser Ella, hoy ese hijo pródigo que necesitó morder el polvo para darse cuenta y recobrar lo que tenía, lo que le había faltado tanto tiempo y jamás ni con todo el oro del mundo compraría.
Porque aquello que realmente tenemos no ha sido obtenido con dinero y aquello verdadero que nos falta es eso que no se puede comprar.

sábado, agosto 19, 2006

Licenciado GutierrezAlguien lo ha estado sobreprotegiendo...
¡No me miren a mi yo quería comerlo!
Amores que matan nunca mueren…

Vida y muerte caminan de la mano, se contienen y conjugan diferentes construcciones.
Hay que morir a uno mismo en muchas oportunidades, para construir y vivir el “escándalo” del amor, sin temor al dolor y a pesar del desencuentro, para llegar al verdadero encuentro.
Un largo camino… que merece ser recorrido.
Aprendiendo que más allá de la razón y la decisión no se logra extinguir la llama que lo encendió.

Como dice el poeta… el amor cuando no muere mata… y el amor que mata nunca muere…

A aquellos Siete Segundos de aquel amor y Los Aviones que lo sobrevolaron…

viernes, agosto 18, 2006

Lo que resiste, persiste…
El solía pensar en ella y a menudo se cuestionaba el porqué lo hacía, porqué su imagen retornaba una y otra vez a su cabeza.
Trataba de olvidarla pero cuanto más lo intentaba, más fuerte era esa imagen y su retorno. Más crecía el sentimiento que lo invadía... por ahí recordó esa frase que dice “todo aquello que se resiste, persiste”… y comprobó que generalmente vuelve cuando menos lo esperamos.
En el fondo, aunque no se explicaba el porque de esa angustia que lo invadía cuando irrumpía esa imagen en su cabeza, se negaba a desecharla totalmente.
Un día de esos como todos los demás de su vida, con el vértigo de sus mil ocupaciones y el cansancio de la jornada, percibió un sentimiento… el temor.
Ese miedo que a veces nos persigue a todos y nos deja acorralados contra la pared en un callejón sin salida. Contra esa pared, en la muralla que rigurosamente él se había construido, justo ahí estaba nuevamente ella con su imagen… entonces temió perderla y sintió morir, pero no dijo nada, sólo su rostro lo insinuaba por momentos cuando creía que nadie lo miraba. A veces se lo veía cansado, abatido, preocupado…perdido en el laberinto de su mente. Reprimiendo, conteniendo lo imposible.
Pero… no la buscó, no la llamó, sólo desde su corazón en cada latido su nombre mencionaba. A gritos la llamaba su inconsciente y buscándola entre la gente a diario la encontraba en el silencio de su cuarto, frente a Dios o en una estrofa de alguna de sus tantas melodías.
Se decía “es imposible” no viendo lo probable que era… tan cercana, tan propia a él, tan íntima a su vida que no la percibía.
Se lo notaba involucrado y cuando de ella noticias le llegaban sentía que le rozaban el alma a modo de caricia quién sabe desde donde con una mano tibia. Llegó a sentirse amado un día y huyó despavorido de la imagen y todo aquello que a ella lo conducía.
Pero una vez más… como siempre… cada tanto… la pensaba... la soñaba… sin darse cuenta la esperaba…
Jamás le habían enseñado a amar de este modo, aprendió en el silencio… mirándola…escuchándola, casi presintiéndola.
El no sabía como hacer para tomarla, no sabía como aceptar el regalo que la vida le hacía.
Y como dice el libro del predicador… Hay un tiempo para todo y todo tiene un tiempo bajo el sol…
por eso... si ese amor se lo merecen ambos, él un día sin saber ni cómo, ni dónde, ni cuando… amanecerá junto a ella y sentirá que Dios finalmente ahí y sólo ahí lo tenía pensado…
… porque lo que será ya fue antes y lo que es ahora, ya era desde siempre...

sábado, agosto 12, 2006


Encontré…

Leyendo un diario comunal leí acerca de uno de los Grupos Scouts de Vicente López, uno que cumplía sus 32 años. La nota hacía mención acerca de la Palabra de Scout y decía que esta era como una suerte de mandamiento o línea rectora de la vida para sus integrantes, los de todo el mundo. Son principios o leyes…
Decía…

1-El/La Scout ama a Dios y vive plenamente su Fe.
2-El/La Scout es leal y digno/a de toda confianza.
3-El/La Scout es generoso/a, cortés y solidario/a.
4-El/La Scout es respetuoso/a y Hermano/a de todos.
5-El/La Scout defiende y valora la familia.
6-El/La Scout ama y defiende la vida y la naturaleza.
7-El/La Scout sabe obedecer, elige y actúa con responsabilidad.
8-El/La Scout es optimista aún en las dificultades.
9-El/La Scout es económico/a, trabajador/a y respetuoso/a del bien ajeno.
10-El/La Scout es puro/a y lleva una vida sana.

De repente surgieron del cajoncito de los recuerdos imágenes en movimiento, fogones, caminatas, retiros, convivencias, reuniones… esos uniformes típicos color beige, los pañuelos y sus bastones con el alma en la punta…
Por un momento la nostalgia me hizo creer que me habían faltado horas de mate
compartido para enterarme de esto que sin querer descubro en estos párrafos. Después esta misma nostalgia me invitó a transitar nuevamente el pasillo de mis recuerdos y descubrí que en cada uno de ellos, estos hermanos y hermanas de camino me habían enseñado todo lo necesario para reconocerlos y sentí como aquellos discípulos de Emaús, que los reconozco y no están… o porque no están y me enseñaron con la vida y en la vida todos estos principios, es que hoy pude reconocerlos.
Y en todos ellos, yo tengo la síntesis de tantos años en el camino…
Mi amigo… una oveja de ese rebaño… que porque "no se la cree" (pero le hace HONOR a estos preceptos) se autodenomina… negra…
Al más Pipi.

jueves, agosto 03, 2006

¿El OTRO Ternura?


Valerio Andrés

el cat Vagabundo de mi lado más profundo y Segundo Comandante de esta balsa de madera...

miércoles, agosto 02, 2006

Como un regalo... ella lo vio.
Ella lo vio detrás del vidrio, su rostro estaba serio, parecía preocupado. Quizá estuviera tocando un tema de esos difíciles, importantes… Trató de ocultarse y todos parecieron darse cuenta de esto, menos él que estaba inmerso en ese mar de palabras y gestos, que se lo mostraban. De repente de sus ojos brotaron lágrimas, porque esto tenía de bueno el amor, la hacía llorar, de emoción por sólo poderlo observar.
No quiso meter a Dios en la coincidencia del hallazgo, como si fuese esta una cuestión de estados, más bien prefirió seguir mirándolo y tomar de Dios eso, únicamente ese pequeño regalo, eligió la mirada silenciosa, esa que calla y sabe esperar, esa que sin decir nada lo dice todo y lo esconde todo detrás, como dice la canción preferida de su amigo. Y ahí en esta línea salió por un atajo… el de los recuerdos, recuerdos que tienen forma de consejo y cuidado, un día su amigo le dijo, si él te importa purifica los gestos, entonces ella comenzó a observar como se hacía porque poco sabía de eso. Ella era más bien de manifestar siempre su amor de distintas formas, era capaz hasta de gritarlo si fuese necesario, pero mirando, aprendió como casi siempre lo hacía aprendió de los otros, con los otros… aprendió a cuidar el amor que sentía y guardarlo en lo más profundo del corazón para ya no lastimar ni ser lastimada, aprendió a ofrecerle a Dios lo regalado, desde el silencio. Entonces… pudo mirarlo detrás de ese vidrio, esa noche, conversando preocupado u ocupado en esa mesa con ese amigo… y dejar correr por sus mejillas lágrimas de emoción por haberlo conocido…
Demás está decir que nunca cree en las coincidencias y si en el amor de Dios y sus pequeños milagros, en forma de regalo…