Los autos quedaron muy seriamente dañados, casi destrozados, pero ninguno de los dos quedó herido.

Después de salir de los autos la mujer dice;
- Dios mío; mire como quedaron los autos!!! No quedó nada de ellos y por milagro; no tenemos ni un rasguño.
- Esto debe ser un milagro, responde el hombre.
La mujer dice...
- Esta es una señal inequívoca de Dios, de que nosotros deberíamos conocernos, ser amigos, convivir, hacernos el amor por el resto de nuestros días... ¿qué opinas ?
El hombre contesta con una sonrisa de oreja a oreja:
- Si, estoy completamente de acuerdo!!!
La mujer continúa:
- Y mira, este es otro milagro, mi auto está destruido, pero esta botella de vino; no se rompió... está intacta! Seguro que esta es otra obra de Dios... quiere que festejemos tomándonos esta botella de vino y celebremos nuestro encuentro en la vida... ¿que decís?
Le pasa la botella al hombre, el hombre sonríe feliz, la abre sin demora y se toma de un solo trago la mitad y se la pasa a ella.
Ella toma la botella e inmediatamente pone el corcho y se la guarda fuertemente entre sus brazos. Entonces el hombre le pregunta...
- Pero vos ¿no vas a tomar?
...
- No, yo creo que voy a esperar a que llegue la policía y nos hagan la prueba de alcoholemia.
Moraleja:
...
*(Relato anónimo)
Etiquetas: de la vida misma
4 Comments:
Ja ja ja ja, muy gracioso defenestrando tu propio género.
jajajajajajajajaja
buenisimo palu buenisimo!!
Donfis: justamente todo lo contrario, amigo!!!
Esto comprueba una de mis teorías... a saber: "algunos" hombres, "algunas" veces piensan con la mitad del cuerpo para abajo, es decir... con la parte inferior, jaja! y "algunas" mujeres, "algunas" veces, sólo con la parte superior del cuerpo...
Besito y me encanta que ambos géneros se diferencien, así hay encuentro, Aleluya!!!
Tam:
;) un gusto!!!
Besito
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